Nunca he llegado a comprender del todo el término pérdida. Perder.
Y no solo hablo de su significado.
Te puedes encontrar a lo largo del tiempo con infinidad de cosas que puedes perder.
Cordura, amor, amistad, familia, la vida.
Personas.
Ciertas personas que te sorprenden que un día estén ahí, y que al otro desaparezcan sin más.
Que se alejen de tí, que te dejen a medias. Que te olviden, que olvides.
Y es ahí cuando comienza esa trájica espiral.
Y dejes de contar con los dedos de las manos las cosas por las que te empujarías a seguir.
Razones tan obvias, que dejan de serlo. Perder las ganas de todo, vivir, reír, seguir.
¿Y cuando eso pasa, qué?
En mi opinión, es algo injusto. Aquí, nosotros, personas que vivimos sudor y lágrimas por sobrevivir a base de malos ratos y situaciones sin sentido - por qué sí, ¿qué tiene sentido en esta vida? -, para sufrir a cambio los resultados de perder una y otra vez.
Por que para no perder, hace falta mucha suerte.
Pero ni la suerte es segura. Ni siquiera que te llegue a rozar. Nada.
Por que lo puedes llegar a perder todo, a no saber ni qué has hecho ni cómo has podido llegar a tal límite en el momento.
Aunque ya se sabe, quien no arriesga, no gana.
Pero uno se harta tantísimo de arriesgar, que ya no sabe como la primera vez.
Pero no, no me refiero a eso. No es su significado lo que no comprendo.
Sencillamente, nunca entenderé por qué te toca y se va siempre, de la misma manera, sin avisar. ¿y por qué me tiene que tocar a mí?
Y no solo hablo de su significado.
Cordura, amor, amistad, familia, la vida.
Personas.
Ciertas personas que te sorprenden que un día estén ahí, y que al otro desaparezcan sin más.
Que se alejen de tí, que te dejen a medias. Que te olviden, que olvides.
Y es ahí cuando comienza esa trájica espiral.
Y dejes de contar con los dedos de las manos las cosas por las que te empujarías a seguir.
Razones tan obvias, que dejan de serlo. Perder las ganas de todo, vivir, reír, seguir.
¿Y cuando eso pasa, qué?
En mi opinión, es algo injusto. Aquí, nosotros, personas que vivimos sudor y lágrimas por sobrevivir a base de malos ratos y situaciones sin sentido - por qué sí, ¿qué tiene sentido en esta vida? -, para sufrir a cambio los resultados de perder una y otra vez.
Por que para no perder, hace falta mucha suerte.
Pero ni la suerte es segura. Ni siquiera que te llegue a rozar. Nada.
Por que lo puedes llegar a perder todo, a no saber ni qué has hecho ni cómo has podido llegar a tal límite en el momento.
Aunque ya se sabe, quien no arriesga, no gana.
Pero uno se harta tantísimo de arriesgar, que ya no sabe como la primera vez.
Pero no, no me refiero a eso. No es su significado lo que no comprendo.
Sencillamente, nunca entenderé por qué te toca y se va siempre, de la misma manera, sin avisar. ¿y por qué me tiene que tocar a mí?
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