viernes, abril 8

I'm telling the world.

Después de un rato bastante largo, me atrevo a volver a escribir en el blog. Pobre, abandonado lo tenía.
Hoy me desahogo con un tema que me tiene un tanto intrigada. Sí, pero solo por conocer el final. 


Ella me hablaba. Yo medio la escuché. Pero lo que ella no sabe es con qué ganas le brillaban los ojos.
Ella hablaba de él. De otro Él. Y se la veía con una chispita de ilusión que solo a veces aparece en los rostros de las personas.
Él no es la mejor persona del mundo. Pero tiene algo. Y ella lo ve. Y le gusta, y con eso, a mí me basta.

Ella está encerrada. Atada. A algo sin sentido. A alguien con quien jamás congenió ni lo hará. Yo lo sé, ya lo sabía. Los dos merecen algo mejor. Los dos merecen encontrar a alguien con quien encajar como las piezas de un puzle. Dejar de equivocarse una y otra vez sin saber ponerle final. Y no sufrir más. 
Porque sí, porque ella quiere al otro él. Y si él quisiera, serían algo muy bonito.  


Ella le mira con ganas. Con ganas dibujadas en esos grandes y castaños ojos. 
Y yo lo veo. 

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