sábado, octubre 9

Suéñalo.

¿Y por qué caemos? No lo sé. Cuestión de gravedad, suponen los humanos.

Lo más perfecto de un sentimiento es que uno no se puede esforzar por sentirlo.
Y aún asi, cuesta controlarlos.


Día a día descubrimos cosas nuevas.
Hoy, he vuelto a comprobar una vez más lo que me encanta subirme a un coche aún sin saber el rumbo.
Sí, has leído bien. No tenía idea de a donde diablos iba. Pero aún así, con cámara en mano, mp5 encendido, me subí al coche y me abroché el cinturón.
- A ver que me depara el día.
Esta es la canción que me ha hecho compañía hoy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario