lunes, septiembre 13

Y volvería. No, mejor dicho, volveré.

Hoy. Exactamente hoy, pero hace un año.
En este momento sería la personita más feliz del mundo entero.  
En el sitio más mágico del mundo. El sitio donde el tiempo se para, donde las tristezas se tornan sonrisas y todo importa lo justo y necesario. Sin exageraciones. Sin problemas. Todo natural, y exacto.
Estuve allí cinco días. Y en ninguno de ellos pensé. Y por tanto, no me rallé.
Hace un año de aquello… un año en el que logré volver. En el que volví a sentirme una niña pequeña. La niña que un día se enamoró de Peter Pan y cuya heroína siempre será Minnie.
TODO ROSA, Y AZUL. Flores y risas de niños.
Princesas y brujas. Lugares donde perderte en tu imaginación y no regresar hasta la noche. Música añorable por las calles. La viveza de los colores, y su perfección. Mil y una cosas por ver. Tan bonito. Tan mágico.
Caminado por las calles, mientras Campanilla que pasea alrededor de aquel castillo tan grande y rosa, nos observa, y nos regala una sonrisa.

Querido, prométeme que algún día me llevarás.
Y viviremos nuestras propias y exclusivas aventuras. Los dos juntos, solo.
Cogidos de la mano. Y le daremos un nuevo significado a la palabra felicidad.
Como Minnie y Mickey. O como Peter Pan y Wendy. Seremos ellos por unos días.
Aquí será donde yo empiece a escribir mi historia. Por ti, y por mí.

Lo que yo daría por estar preparando ahora mismo esa maleta, y volver a ese mundo lleno de purpurina rosa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario