viernes, agosto 13

Strawberry swing.





Oh, arena de sal, te largaste sin avisar…
Ella se columpia en su balanceo de fresas, como si fuera su día perfecto. El limón por sol le lanza amargos destellos, y la hacen toser. Arruga su carita, hasta que las lágrimas del cielo caen sobre ella al haber cortado una cebolla.
Já! Ahora no dirás que estoy loca.
Ella se vuelve a columpiar en su balanceo de fresas, y deja escapar sonrisas que sacan pies y se escapan de su boca. Salen corriendo, para hacer reír a otras personas.
Anda, que haber nacido para criar sonrisas...

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