Yo solo veo unos ojos tristes.
Hasta que a la melancolía le salen patas y le da por llevarte de un lado a otro. Te empuja, te gasta.
Con un ataque de imposibilidad que te aprisiona la nariz. Con unos prismas por ojos que solo devuelven oscuridad.
Nadie por las calles. Nadie por tus calles.
Tan solo el tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario