viernes, noviembre 11

¿Quién?

Quien me manda ser adicta de tus besos, si la luna no es de queso, ni tu boca un souvenir.


Quizás pensemos que hay una razón para olvidar. Aunque en las manos contemos un millón de ellas, inevitables, impensables. Llenas de excusas con s.
Fuimos complices de batallas perdidas.
Él corría, nunca le enseñaron a andar. Ella huía.
Seré tu euforia, tu incondicional.

Contínuo día a día que se agota de lamentos. Como un deja vu.
Que estos días se hacen eternos eternamente, y al mismo tiempo hay falta de tiempo.
¿Y qué estás haciendo tú sin mí? ¿Alguna vez te acordaste de mí?
Malgastando en cualquier cama lo que se nos de la gana, pa' vengarnos de los dos.


Treinta segundos que dan más de sí de lo normal. Llueve. Tiras a matar. Lo niegas, y sigues al pie del cañón. ¿De verdad todavía queda tiempo?
Ella no se sintió capaz de dejarse llevar y perdió. le perdió.

¿no será capaz de decirlo? de volver, si no es mucho pedir. 
  y sí, amor, bebamos para no vernos.

Y es que la única explicación racional que nos podrá salvar es que una vez que se prueba lo bueno, ¿quién se conforma con lo mediocre?
ella quizás. 
¿Seguro?

No hay comentarios:

Publicar un comentario