En la vida, todos tenemos un secreto inconfesable,
un arrepentimiento irreversible,
un sueño inalcanzable y un amor inolvidable.
Quisiera saber muchas cosas, tratar de explicar lo inexplicable. Enterarme de qué diablos se pasea y gasta espacio dentro de mi cabeza. Aguantar la respiración dos minutos y medio y marearme después. Qué alguien venga y me explique por qué, por qué me odio tanto. Dejarme llevar sin tener consecuencias después. Por que ahora parece que mis días y mis fallos tienen de excusa un litro de cerveza y un rebote de estómago. Por qué no hago más que meter las orejas donde no me llaman, por que todos esperan de mí algo que yo no he dicho. Porque no sé si se notará, pero estoy rallada. muy rallada. Y ya no sé qué diablos puedo hacer para quitarme un poco la culpa. Por más que me envuelvo del pecado; parece que más me gusta. Y me da tanto miedo.. Por que en realidad, no sé si es el morbo de estar haciendo algo que nadie ve con buenos ojos, o que en realidad, me gusta. Yo ya no lo sé, pero necesito que alguien me lo diga..
En mi caso, mi secreto inconfesable es tan secreto, que ni yo misma lo pienso, por si alguien me oye pensarlo.
Mi arrepentimiento irreversible quizás lo esté saboreando a lo tonto, quizás el golpe será mortal.
Y como una tonta, sigo dejándome llevar, hasta que me caiga.
El roto de tu ombligo ya no me da la espalda cuando pierdo contigo las ganas de ganar.
Vaya derroche, últimamente solo vivo de besos.
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