sábado, febrero 12

Y el tiempo no se para para nadie. Ni siquiera para tí.

Hace puñados de días que no escribo nada.
Demasiada Historia, Lengua, y poco dormir. Despertador a las cinco de la mañana. Libreta y apuntes junto a la cama.
Suspiro, y a repasar una vez más.
Estoy harta.

Y hoy, solo alcanzo a escribir algo que acabo de leer, y no sé por qué, pero me siento totalmente identificada. Será que me lo conozco bien.

Los viernes también son buenos días para llorar, tienes dos días para quedarte en casa y pensar que el mundo se cae. Después llega el lunes, sales para ir donde tengas que ir y ves que el mundo sigue ahí.

Y que para tu sorpresa, no se ha caído.
Sencillamente, puede parecer un poco más vacío, pero nada más.

1 comentario: