Siempre quisiste que el sábado se quedase en eso, sábado.
Pero no, ¿sabes? El tiempo pasa. Y se va por donde ha venido.
Siempre creímos que pervivíamos en un pretérito imperfecto de fantasía, en el que yo era caperucita y tú eras el lobo.
Y al final me da por reír,porque ni tú ni nadie entiende de eso.
Porque al fin y al cabo, mira que mañana es Domingo.
Y por mucha fuerza con la que estornudes, me da a mi que no te lo vas a saltar.
Pincha hereeeeee:)

No hay comentarios:
Publicar un comentario