-Odio equivocarme.
-Lo sé;nadie quiere equivocarse.
-Pero aún así;a veces es bueno que pase. Si no,la vida tendría tan poco sentido como el que yo intento darle.
-No digas eso,las equivocaciones se pueden evitar si pensamos antes de actuar.
[...]
-Escúchame. No nos importan las cosas de verdad hasta que no nos equivocamos,y en consecuencia,nos arriesgamos a perder. Y es cuando todo se vuelve cuestión de suerte. Tú tienes más,yo tengo menos.. no lo puedo saber,depende de la situación. En conclusión, si no fuera por estas equivocaciones,no creeríamos en nada.
-Esa no es la conclusión.
-Tienes razón. La conclusión es otra.
-Dímela,pues.
-Nunca dejes que me equivoque.
Es lo que pasa cuando te da por salir corriendo.
Yo mataré monstruos por tí,solo tienes que avisar.

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