No siempre lo que hacemos es lo que queremos hacer.
Hacemos lo que sentimos, pero no lo que realmente queremos.
Hacemos lo que sentimos, pero no lo que realmente queremos.
Día a día abrimos distintas puertas, elegimos el camino por donde ir.
Tratamos de no tropezar, pero eso ya no es una elección.
Tratamos de no tropezar, pero eso ya no es una elección.
Corazón contra razón.
¿En qué confías?
En mi caso, suelo guiarme más por la razón, y suelo hacer lo que menos me gusta.
Y por tanto, me equivoco.
Y cuando sigo a mi corazón, siempre acabo cayendo.
¿Entonces, en qué quedamos?
Esta vez no sé si gané o perdí, pero sufrí y también fui feliz.
Dicho por una cabeza llena de letras..
El mundo entero no me vale, ayer por la noche me estaba pequeño.
♥.

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