Suele pasar mucho.
Cuando tengo mucho miedo, noto que la mecánica de mi corazón patina hasta tal punto que parezco una locomotora de vapor en el momento en que sus ruedas chirrían en una curva.
Viajo sobre los raíles de mi propio miedo.
¿De qué tengo miedo? De ti, en fin, de mi sin ti. El vapor, pánico mecánico de mi corazón, se filtra por debajo de los raíles.
Oh, Madeleine, que calentito me tenías. Nuestro último encuentro aún está tibio, sin embargo tengo tanto frío como si jamás te hubiera encontrado ese día, el día más frío el mundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario